domingo, 5 de octubre de 2014

ESCENA DE OTOÑO

La grulla, sobre el lago,
avanza con cautela, poco a poco.
No quiere molestar
el campo de nenúfares y lotos.
Un sapo le contempla,
parece congelado más, de pronto,
da un salto inesperado
más alto que la copa del magnolio.
Debajo de las aguas
refulgen como lágrimas de oro
las carpas juguetonas
en un eterno baile revoltoso.
La risa de una biwa
tocada por las manos de Naoko
arranca con dulzura
las hojas del cerezo en el otoño
y vuelan lentamente
posándose en la manga del kimono.



viernes, 5 de septiembre de 2014

YA NO PARECE EL MISMO

Ya no parece el mismo ¿qué le pasa? 
Su brillo se consume lentamente,
se funde entre las sombras de la casa
envuelto en un silencio indiferente.

Se tumba, le abandona la energía,
no busca compañía ni consejo.
Se desintegra en olas de entropía
al contemplar su rostro en el espejo.

Atrás quedó la fuerza de gigante,
el fuego del volcán abrasador,
la risa, la mirada desafiante.
Por no sentir, no siente ni dolor.

Cuando te acercas te contempla serio
como si no estuvieras a su lado.
Le miro y sólo observo un cementerio
maldito por las sombras del pasado.

¡No lucha! ¿Qué sucede? ¿Dónde fue
el universo mágico y distinto?
Si le hablas, no te atiende, ni te ve,
quizás le ha devorado un laberinto.

Como la desgraciada marioneta
que ignora cómo sigue estando viva
se mueve sin propósito ni meta,
como una embarcación a la deriva.

Te pido que me escuches, por favor,
a ti que miras frío desde el cielo:
¡apiádate! ¿No entiendes que es mejor
que duerma para siempre bajo el hielo?



sábado, 23 de agosto de 2014

EN CENIZAS Y EN SILENCIOS

Suprimido, cansado, conteniendo la pena,
desistí de intentar comprender a la gente.
Me vencieron sus gritos, su alegría inconsciente,
sus lamentos hipócritas, su perenne verbena.

En esta copa vierto mi agonía,
que este whisky me atrape en el olvido,
silencie todo y vuelva negro el día.

Tan negro que me disuelva
en una nube de sueños,
en una canción lejana,
en cenizas y en silencios.



domingo, 17 de agosto de 2014

BURLÉ TU VIGILANCIA

En 2011 escribí un poema de una sola lira llamado "Burlé tu vigilancia". Aunque me gustan los poemas brevísimos, en el fondo deseaba ampliarlo. Para un reto poético he añadido un par de estrofas más y quería compartirlo con vosotros.

BURLÉ TU VIGILANCIA

Juraste no caer,
que nadie lograría convencerte.
Escúchame mujer,
¡yo soy tan dulce y fuerte
que no me desanima ni la muerte!

Sí, mereció la pena,
luché, vencí, crucé tu helado infierno
sin miedo a la condena.
Que soy paciente y tierno;
transformo en primavera cada invierno.

Aunque te muestras dura,
altiva con un punto de arrogancia,
tan fuerte y tan segura,
burlé tu vigilancia. 
Hoy duermo a sólo un beso de distancia.