Yo te traicionaré, ¡verdad, lo juro!
y te arrepentirás de haber querido.
Aléjate del beso falso, oscuro,
que tú eres inocente y, yo, prohibido.
Volcán y tentación, caricia y fuego
ocultan un dolor jamás vencido.
El ciclo de traiciones es un juego.
Me lo enseñó mi amada, cada herida
genera un vórtice violento y ciego.
La soledad te volverá suicida,
te aferrarás al llanto y a la pena.
Traicionarás al hombre que decida
darte su amor y compartir condena.
Pobre de aquel que sufrirá tu daño.
Todo el que amó se volverá cadena,
cada eslabón lo diseñó el engaño.
martes, 25 de marzo de 2014
lunes, 17 de febrero de 2014
EL MALDITO
(Los locos son, en cierta medida, víctimas de su imaginación, en el sentido que ésta les
induce a quebrantar ciertas reglas, reglas cuya transgresión define la calidad de loco.
Manifiesto del Surrealismo, André Breton)
excéntrico, maldito?
¿Qué ley convierte el sueño en un delito?
Subido a la secuoya de su mente
conversa con Merlín
de la sabiduría de los griegos
oculta en un convento de Berlín.
El resto somos ciegos,
quijanos que han perdido a su Quijote.
Ulises racionales,
sin odiseas, grises y banales.
Qué triste que este mundo se alborote
por los que llaman idos y tarados.
Los locos son las cuerdas
que lían lo posible y lo ficticio.
Los locos son re-cuerdos fragmentados.
¡Oh, mundo, nunca pierdas
el sueño y la confianza!
Acepta su ilusión en sacrificio,
que su locura es la única esperanza.
martes, 11 de febrero de 2014
EL JARDÍN
Como todo se muere se murió la alegría
y con sobria elegancia la enterré en mi jardín
a los pies de un almendro que florece de día
y se agosta de noche en un ciclo sin fin.
Un estanque sin nombre, sin reflejos ni brillos
se tragó, indiferente, la ilusión y la fe
y sus aguas son besos que parecen cuchillos
que destrozan al hombre que los mira y no ve.
Hay un grito en la lluvia arrogante y furioso,
una rabia de fuego, un rugido animal.
Quien lo escucha se vuelve perturbado y nervioso;
enloquece en su mundo interior irreal.
Hay un seto de rosas con espinas de acero
del color de la sangre cuando mana de amor.
Huele a lágrimas secas de dolor verdadero,
a inocencia perdida; verdadero dolor.
y con sobria elegancia la enterré en mi jardín
a los pies de un almendro que florece de día
y se agosta de noche en un ciclo sin fin.
Un estanque sin nombre, sin reflejos ni brillos
se tragó, indiferente, la ilusión y la fe
y sus aguas son besos que parecen cuchillos
que destrozan al hombre que los mira y no ve.
Hay un grito en la lluvia arrogante y furioso,
una rabia de fuego, un rugido animal.
Quien lo escucha se vuelve perturbado y nervioso;
enloquece en su mundo interior irreal.
Hay un seto de rosas con espinas de acero
del color de la sangre cuando mana de amor.
Huele a lágrimas secas de dolor verdadero,
a inocencia perdida; verdadero dolor.
lunes, 27 de enero de 2014
LA TRIBU
La tribu no desea
que charles en mi idioma;
se apoya en el axioma
del odio de la aldea.
Alienta la pelea
en contra de lo ajeno:
lo propio siempre es bueno,
lo externo siempre es malo.
Su verbo es un regalo,
el nuestro suena obsceno.
La tribu es un racista
que busca un enemigo
y darle un buen castigo
por necio y por fascista.
No importa que no exista,
la tribu se lo inventa.
Llorar es lo que cuenta,
chantaje por dinero,
pedir el mundo entero,
pues nunca está contenta.
La tribu no respeta
los muertos ni la historia.
Inventa, a mayor gloria,
pasados de historieta
que apoyen su rabieta.
Si sirven a su yugo,
las manos del verdugo,
son manos de patriota;
la tribu no es idiota
y a todo saca jugo...
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