Aunque te creas que soy tranquilo,
fuerte, templado, firme, sereno,
muy razonable, serio, sensato,
y que mis ojos parecen hielo;
que tus abrazos no me provocan
y soy tu amigo, fiel y sincero.
No me conoces, soy muy distinto
de como piensas; sólo te miento.
Llevo en la venas vicio y pecado,
soy el amante de mar y fuego.
Vivo el momento sin ataduras,
no soy un ángel y te confieso
que mis caricias son una trampa
y de mis besos mana veneno.
No te conviene buscarme, amiga:
yo soy un hombre de carne y riesgo.
lunes, 14 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
A LEVIATÁN
Te grito ¡libertad! y no me callo.
Repudio tu igualdad uniformada.
No busco compasión en tu mirada,
ni temo cometer mi propio fallo.
Tu esclavo no seré, ni tu vasallo.
Te escupo, Leviatán, y a tu camada.
Intentas convertir mi vida en nada
calzándome un ronzal como al caballo.
Si unimos la pasión a las razones,
la furia y malestar a las ideas,
la sólida virtud a nuestro acervo
podremos derribar con mil canciones
tu hipócrita actitud aunque no creas
que somos tu señor y no tu siervo.
Repudio tu igualdad uniformada.
No busco compasión en tu mirada,
ni temo cometer mi propio fallo.
Tu esclavo no seré, ni tu vasallo.
Te escupo, Leviatán, y a tu camada.
Intentas convertir mi vida en nada
calzándome un ronzal como al caballo.
Si unimos la pasión a las razones,
la furia y malestar a las ideas,
la sólida virtud a nuestro acervo
podremos derribar con mil canciones
tu hipócrita actitud aunque no creas
que somos tu señor y no tu siervo.
domingo, 6 de marzo de 2011
LA MONTAÑA
Observo la montaña
allá en el horizonte:
un símbolo de aplomo y poderío.
El porte nos engaña;
tu rostro es un desmonte
que oculta el laberinto del vacío.
Hay muchos animales
que viven en tu suelo
e ignoran tu presencia y tu tristeza.
Pequeños manantiales
de lágrimas de hielo
irrigan el forraje y la maleza.
No escucho tus reproches,
censuras tus lamentos
y muestras un semblante siempre fuerte.
Tan sólo por las noches
distingo entre los vientos
el grito del silencio de tu muerte.
Hendida por centellas,
resecas tus raíces,
a nadie te parece que le incumba.
Tu rostro muestra huellas
de ancianas cicatrices
pues sabes que tan sólo eres tu tumba.
allá en el horizonte:
un símbolo de aplomo y poderío.
El porte nos engaña;
tu rostro es un desmonte
que oculta el laberinto del vacío.
Hay muchos animales
que viven en tu suelo
e ignoran tu presencia y tu tristeza.
Pequeños manantiales
de lágrimas de hielo
irrigan el forraje y la maleza.
No escucho tus reproches,
censuras tus lamentos
y muestras un semblante siempre fuerte.
Tan sólo por las noches
distingo entre los vientos
el grito del silencio de tu muerte.
Hendida por centellas,
resecas tus raíces,
a nadie te parece que le incumba.
Tu rostro muestra huellas
de ancianas cicatrices
pues sabes que tan sólo eres tu tumba.
viernes, 4 de marzo de 2011
BURLÉ TU VIGILANCIA
Aunque te muestras dura,
altiva con un punto de arrogancia,
tan fuerte y tan segura,
burlé tu vigilancia
y duermo a sólo un beso de distancia.
altiva con un punto de arrogancia,
tan fuerte y tan segura,
burlé tu vigilancia
y duermo a sólo un beso de distancia.
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