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sábado, 28 de octubre de 2017

SIGNO DE AGUA

Yo soy el agua clara, transparente,
sin nada que ocultar, un Luis sencillo,
un río cantarín y un tanto pillo,
travieso, juguetón, irreverente

y soy el mar oscuro y despiadado
que arrastra al insensato que navega.
Un dios Neptuno de mirada ciega,
un torbellino de dolor salado.

Soy como el pozo,
puro y profundo.
Al vagabundo
calmo la sed.
Bebe la sangre
desde mi aorta
que no me importa
desfallecer.

Como la lluvia fina
te calo lentamente hasta los huesos.
Inundo cada esquina
mojándote de excesos,
de risas, de caricias y de besos.

Contengo mil corales
y carpas bailarinas de colores
y pulpos colosales
y monstruos aun mayores
en la profundidad de mis dolores.

Soy la marea
en movimiento,
soy sentimiento,
agua de amor.
No me controles,
deja que mane
y que profane
tu corazón.






martes, 21 de abril de 2015

EN EL ÁNGULO OSCURO

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada […] Becquer

En el ángulo oscuro
del salón de la casa
donde el tiempo no pasa
y el silencio es total
junto al arpa prohibida,
inmortal y sonora
hay un niño que llora
y desea olvidar.

Olvidarse de todo
y perder el sentido,
porque sólo el olvido
puede hacerle feliz
en un mundo que nunca
le aceptó entre la gente.
Siempre fue diferente,
hoy desea morir.

Nadie sabe que existe
en el ángulo oscuro,
torturado, inseguro, 
sin saber la razón
y, por mucho que llame,
nadie escucha su grito
de dolor infinito,
su alarido de horror.


jueves, 18 de octubre de 2012

A LUCERO

¡Cómo has caído del cielo, Lucero, hijo de la Aurora!
 
Arcángel de alas negras
que nunca tiembla o llora,
el hijo de la aurora
y príncipe del sol.
Te rezo por que acudas,
serpiente retorcida,
a rescatar mi vida
Me rindo a tu control.

A ti, señor maldito
por culpa del orgullo,
me ofrezco todo tuyo
te doy mi libertad.
Aléjame de todo,
volemos juntos lejos.
Detrás de los espejos
existe otra verdad.

Me dormiré despacio
entre tus manos frías
que arrastrarán las mías
hacia el anochecer.
Empújame, en el sueño,
al atrayente abismo
que todo da lo mismo.
Me dejaré caer.