sábado, 12 de febrero de 2011

EL FANTASMA DE LA ÓPERA (SONETO A DOS VOCES)

Cristine

Cuando el sol se vuelve débil y la sombra se hace larga
me despierta un canto extraño, penetrante, dulce y grave
que parece un miserere de una voz brutal y amarga.
Su lamento es una puerta y mis lágrimas la llave.

Fantasma

Cuando el cuerpo yace inerte y la mente se aletarga
me entremezclo entre tus sueños con mi ritmo bronco y suave.
Soy enérgico y furioso como el rayo de descarga,
soy un cántico en la noche que se eleva como el ave.

Ambos

Ven y atrápame en tu hechizo, en tus redes de locura,
en la sombra susurrante que te busca, triste, inquieta:
que la vida no te asuste y la muerte no te asombre.

Nuestra música es la clave de una misma partitura.
Nos descubre el acertijo que se esconde en la careta:
el fantasma de la ópera es un monstruo y es un hombre.



lunes, 31 de enero de 2011

TU MARCHA ES TRISTE VIOLÍN

¿Qué cubre todo de escarcha?
Tu marcha.

¿Es triste lo que me hiciste?
Es triste.

¿Qué llora en el alma al fin?
Violín.


Escucho en tu camarín
un tono amargo, afligido
que repite que te has ido.
Tu marcha es triste violín.


¿Qué logra que sufra tanto?
Su canto.

¿El dolor nunca se pierde?
Muerde.

¿Qué amarga más que la hiel?
Mi piel.


Como un perverso cincel
que golpea mi figura
oigo notas de ternura.
Su canto muerde mi piel.



sábado, 25 de diciembre de 2010

TAURO

Como el árbol de las ramas colosales,
cuya copa se confunde en las alturas
tus raíces son profundas y seguras
y soportan los azotes mas brutales.

Entre todas las figuras zodiacales
te resistes a las modas-dictaduras
y disfrutas las pequeñas travesuras
rutinarias de los temas más banales.

Eres, toro, un nuevo sabio cotidiano,
realista, luchador y cabezota,
tan estable cual castillo sobre el río.

Como Venus enfrentada a su Vulcano
no te asusta combatir pues la derrota
no es palabra que detenga tu bravío.


martes, 21 de diciembre de 2010

LA PERDICION

Yo soy la tentación de lo prohibido,
aquel que te desprecia y te desea.
Yo soy tu sueño erótico, la tea
que inflama tu razón y tu latido.

Yo soy el que envenena tu libido.
Naufragas en mi cuerpo, la marea
que corre entre tus piernas y serpea
buscando tu calor desinhibido.

De día soy glaciar, de noche llama.
No intentes transformarme en otra cosa
ni esperes que te busque y que te nombre.

Bañado en tu sudor soy quien te ama;
gusano que se vuelve mariposa.
Yo soy la perdición. Yo soy el hombre.