sábado, 12 de febrero de 2011

EL FANTASMA DE LA ÓPERA (SONETO A DOS VOCES)

Cristine

Cuando el sol se vuelve débil y la sombra se hace larga
me despierta un canto extraño, penetrante, dulce y grave
que parece un miserere de una voz brutal y amarga.
Su lamento es una puerta y mis lágrimas la llave.

Fantasma

Cuando el cuerpo yace inerte y la mente se aletarga
me entremezclo entre tus sueños con mi ritmo bronco y suave.
Soy enérgico y furioso como el rayo de descarga,
soy un cántico en la noche que se eleva como el ave.

Ambos

Ven y atrápame en tu hechizo, en tus redes de locura,
en la sombra susurrante que te busca, triste, inquieta:
que la vida no te asuste y la muerte no te asombre.

Nuestra música es la clave de una misma partitura.
Nos descubre el acertijo que se esconde en la careta:
el fantasma de la ópera es un monstruo y es un hombre.



1 comentario:

  1. Me ha encantado... y volver a oír la música ha sido una auténtica delicia. Un saludo cordial.

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