domingo, 3 de noviembre de 2013

EL RIO

Ese río de aguas negras,
oleosas, subterráneas,
implacables, ciegas, turbias,
melancólicas, amargas,
se derrama como sangre
de una herida que no sana
y su estruendo se parece
a un puñetazo de lágrimas,
un lamento oscuro y líquido,
un recuerdo hecho de lava,
una pesadilla informe,
grotesca como la rabia.
No permitas que me asome
y me refleje en sus aguas,
ni beba de la ponzoña
que envenena, asfixia y mata.
Ese fango de emociones
reprimidas en el alma
me conoce, me recuerda,
lanza su tela de araña,
es tan terrible y hermoso,
que siento cómo me llama...



jueves, 10 de octubre de 2013

50.000 VISITAS






Ya son 50.000 el número de veces que habéis visitado este blog. ¡Muchas gracias!

*La imagen no es verdadera, pero la noticia sí :)

lunes, 7 de octubre de 2013

¿TE ATREVES?

Levántame la Gran Muralla china
que la derrumbaré con mis cañones.
Te atrapará la red de mis canciones
como encerró a la mar la aguamarina.
Mi verso (mi universo) te ilumina
igual que el sol alumbra a lo infinito
y cada nueva estrofa es como un grito
tan dulce que parece ser un ruego,
que soy de tempestad, desnudo y ciego,
al mismo tiempo arcángel y maldito.

Recházame, se círculo polar,
disolveré su hielo con mis besos
y se derretirán también tus huesos
hasta que ya no puedas respirar.
Anhelo el desafío del glaciar.
Mi lengua, convertida en una espada,
susurra que eres bella y deseada,
el templo de los dioses del placer,
leona que desea ser mujer.
¿Te atreves? Soy volcán y soy la nada.



sábado, 31 de agosto de 2013

LA FLOR DE JAZMÍN

Se ha podrido la flor por exceso de riego.
Exigiste que fuese una rosa de fuego
y no estuvo a tu altura, era un simple jazmín.
No aceptaste que fuera una planta pequeña
porque vives enferma por un alma que sueña
con el ramo perfecto de un perfecto jardín.

Eres grande– decías–  poderoso, brillante,
te pareces a un árbol inmortal y gigante.
Te advirtió ¿lo recuerdas?– ¡no es real, no es real!
Al querer arrancarlo se murió en un segundo,
no logró respirar en tu abrazo profundo.
Le querías de mármol, pero fue de cristal.

De haber sido paciente, qué terrible ironía,
hoy sería distinto, él también te quería.
Arruinaste el momento por quererle rehén.
Todo tiene su ritmo, mas tu amor es torrente,
no respeta los tiempos y jamás fue paciente.
El te hubiera buscado, mas perdiste tu tren.

Nada puedes hacer, el invierno regresa
y reclama su parte como un ave de presa.
Cada vez que te hieren pierdes fuego y salud.
Vas manchada de sombra con su negro rocío
y una capa de escarcha cubre el mundo de frío
opresivo y helado como un viejo ataúd.

¿Cuántas otras han muerto, jardinera, en tu mano?
Ojalá sus colores no marchiten en vano
y descifres la lengua con que hablaba la flor;
que te muestre la senda de amistad y ternura
por un bosque secreto de profunda espesura
donde encuentres un día, la verdad y el amor.