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viernes, 3 de febrero de 2023

MALDITO DUENDE

Existe un duende que toca
con profundo sentimiento
concentrado en su instrumento,
una flauta de rubí.
Su música vuela y le envuelve
en un abrazo brillante,
celosa como una amante
que lo atrapa para sí.

Parece un manto de espinas
hecho de plata sonora.
Él sigue tocando y llora
ajeno a la realidad.
Nadie consigue tocarte,
no pares duende maldito
que tu música es un grito
ciego por la soledad. 







domingo, 10 de julio de 2022

DESTELLO

De joven se rompió, no sabe cuándo 
se equivocó al torcer por el sendero.
Pensó que era normal su vida pero
terminó sólo y se quedó temblando.

Giraba el mundo ciego lentamente
y cada giro le dejaba atrás.
Quiso correr, fue tarde. Ya jamás
logró sentirse parte de la gente.

Se odió a sí mismo al recordar su vida.
Fue tan intenso, le dolía tanto
que su garganta se quebró en el llanto.
Fue devorado por su propia herida.

No sé si fue valiente o fue cobarde
cuando la daga atravesó los sellos
y su explosión de luz dejó destellos
de sueños que murieron con la tarde.





viernes, 10 de mayo de 2019

EL ALTO PRECIO

Asúmelo, recoge tus pedazos.
La gente no te quiere ¿qué te importa?
La vida es corta, demasiado corta
para llorar necesitando abrazos;

para llorar por no tener contigo
a nadie que te aguante tus manías.
No mientas, en el fondo lo sabías;
no existe nadie a quien llamar amigo.

Ni nadie que se arriesgue a conocerte.
¿Qué tienes que ofrecer? No tienes nada.
Acéptalo, tu nave está varada
frente a las costas de la misma muerte.

No hay nada bello en ti ni verdadero,
¿y qué, si la existencia es un engaño?
¿Acaso eres el único con daño?
Despiértate, levanta tu trasero.

¿Vivir es una guerra que has perdido?
Permite que me ría, ¡todo el mundo
se ahoga en ese charco tan profundo!
No hay nadie que no luche malherido.

Camina vista al frente, no te pares.
¿Sufrir, soñar, sentir? No seas necio
que la esperanza cuesta un alto precio
y todos los deseos son pesares.


martes, 21 de abril de 2015

EN EL ÁNGULO OSCURO

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada […] Becquer

En el ángulo oscuro
del salón de la casa
donde el tiempo no pasa
y el silencio es total
junto al arpa prohibida,
inmortal y sonora
hay un niño que llora
y desea olvidar.

Olvidarse de todo
y perder el sentido,
porque sólo el olvido
puede hacerle feliz
en un mundo que nunca
le aceptó entre la gente.
Siempre fue diferente,
hoy desea morir.

Nadie sabe que existe
en el ángulo oscuro,
torturado, inseguro, 
sin saber la razón
y, por mucho que llame,
nadie escucha su grito
de dolor infinito,
su alarido de horror.


martes, 17 de enero de 2012

LA AMANTE CELOSA

Es la niña que vive en mis espejos,
un aullido de sombra y de vacío.
Una dama vestida de complejos,
como un bucle infinito, un desvarío.

Es un juego de niños siempre viejos
en un mundo cadáver y baldío,
o la muerte que he visto allá a lo lejos.
Es mi antiguo dolor, pero es el mío.

Tiene un nombre tan dulce como un canto
y sus besos son miel viscosa, seca.
No hay poema que abarque su verdad.

Me acompaña en las noches de mi llanto,
cuando siento la furia, triste y hueca.
Es mi amante celosa, Soledad.



jueves, 28 de julio de 2011

SIN NORTE

A través del sudario de lágrimas
escuché que decías mi nombre,
como un rayo en mitad de la lluvia
que rompe la noche.

Ven a mí, amigo mío, dijiste.
No camines tan cerca del borde.
El abismo es un mal consejero,
su beso te absorbe.

Te busqué entre los pliegues del alma,
por mi circo ambulante de horrores.
Como el río que baja en torrente
huyendo del monte.

De repente perdí mi camino.
No te escucho ¿Te has ido? Responde.
Voy a ciegas buscando respuestas
y nadie me oye.

Me quedé más vacío que nunca,
en un mundo de rostros sin voces,
y camino desnudo, aterrado,
sin vida ni norte.



jueves, 9 de junio de 2011

A VECES LLORO LÁGRIMAS DE SANGRE

A veces lloro lágrimas de sangre,
y encuentro, entre mis sombras,
la entrada del jardín de las tinieblas.
Me calzo con orgullo la corona
antigua y siempre trágica
de espinos y de rosas
que huele a soledad,
el seductor perfume de la Moira.
Entonces desenfundo
la rabia de su vaina protectora
y escribo con mi espada
canciones a la diosa de la cólera,
hasta que me emborracho de tristeza,
como quien necesita de su droga.
A veces, sólo a veces,
los versos son mi tabla salvadora,
el fuego cauteriza las heridas,
me enfrento a la derrota,
recojo mis fragmentos,
y vuelvo a navegar la vida a solas.






domingo, 6 de marzo de 2011

LA MONTAÑA

Observo la montaña
allá en el horizonte:
un símbolo de aplomo y poderío.
El porte nos engaña;
tu rostro es un desmonte
que oculta el laberinto del vacío.

Hay muchos animales
que viven en tu suelo
e ignoran tu presencia y tu tristeza.
Pequeños manantiales
de lágrimas de hielo
irrigan el forraje y la maleza.

No escucho tus reproches,
censuras tus lamentos
y muestras un semblante siempre fuerte.
Tan sólo por las noches
distingo entre los vientos
el grito del silencio de tu muerte.

Hendida por centellas,
resecas tus raíces,
a nadie te parece que le incumba.
Tu rostro muestra huellas
de ancianas cicatrices
pues sabes que tan sólo eres tu tumba.


domingo, 20 de febrero de 2011

LA VIDA ES UN SILENCIO...

La vida es un silencio largo, largo,
un túnel que termina con un muro.
Hipócrita promesa de un futuro
que sólo es una muerte por encargo.

Aquél que se despierta del letargo
descubre con dolor un mundo oscuro,
violento, terrorífico, inseguro,
el grito más horrible y más amargo.

Qué necio es el valor del optimismo
que ignora la tormenta desatada,
la inmensa soledad que nunca nombra.

Vivir es columpiarse en un abismo
al filo del olvido y de la nada,
al borde de la rabia y de la sombra.


miércoles, 21 de julio de 2010

SIN ESPERANZA

No existe la amistad. No hay esperanza.
No hay nadie que te apoye o te comprenda.
Escucha la verdad, brutal, horrenda:
no queda quien merezca la confianza.

La vida es una trampa de añoranza.
Un mar de soledad, total, tremenda.
Los hombres son salones sin vivienda,
su rostro es una nada sin semblanza.

Cegados o, en el fondo, malheridos
seguimos con la misma tonta lucha
y no nos damos cuenta de lo cierto.

Vivimos deseando ser queridos
y nadie (atiende: ¡nadie!) nos escucha.
Vivir no es muy distinto de estar muerto.


domingo, 4 de julio de 2010

LA MULTITUD SONORA

La multitud se agita,
es cola de serpiente
y, al contemplar la gente,
hipócrita, maldita,
estúpida y cainita,
hay algo que te asusta,
te muerde, te disgusta,
te vuelve de granizo.
Pareces un erizo
de risa fría, adusta.

Las músicas tribales
sacuden a la masa
y todo vuela y pasa
con gritos guturales
y luces infernales.
Te empuja, te rodea
te arrastra la marea
de autómatas sin juicio
en medio de un bullicio
que baila y bambolea.

Te sientes tan extraño
al ver el desenfreno,
tan lejos, tan ajeno,
tan torpe y ermitaño
que, a veces, tanto daño
se escapa de repente
y, aunque te ven de frente,
la multitud sonora,
si ve que un hombre llora,
se vuelve indiferente.

¿En dónde te has perdido?
¿En qué te convertiste?
Te has vuelto viejo y triste,
un poso del olvido,
un ciego sin oído,
un hombre diminuto,
un árbol sin su fruto,
la playa sin arena.
Tu voz hoy sólo suena
a un cínico de luto.