por ser un hombre libre del mundo occidental. No compro tu vergüenza patética y cautiva ni el llanto de ofendido. Rechazo tu moral.
¿Me llamas egoísta? Acepto mi pecado. ¿Burgués insolidario? Me río de tu fe. Tu fe en los charlatanes a sueldo del estado, las élites que roban sin importarles qué.
Me niego a ser esclavo de tanto mandamiento, rezar tu "Gaianuestra" o suplicar perdón. Yo gasto y amo y río sin miedo o sufrimiento sin aceptar la triste moderna religión.
¿Te piensas un rebelde? Qué risa, corderito, si sigues ciegamente el credo del poder. En nombre del "futuro" se convirtió en delito volar, reir, tu coche y hasta querer tener.
Ya basta. Planto firme mi escudo y mi bandera. Levantaré la espada si tengo que luchar. No acepto imposiciones. Yo vivo a mi manera tan libre como vuela el viento sobre el mar.
de tu propia novela, las que nadie conoce porque escuecen de veras.
Te deseo desnuda, sin disfraz ni careta. Libre, fuerte, tú misma, aunque nadie te entienda.
Tómame de la mano, déjame que proteja tus deseos secretos cuando sueñas despierta. Yo seré tu mastín de mirada sangrienta de ladrido profundo y mordisco de fiera. Déjame ser la sombra, tu armadura de guerra. Yo seré oscuridad, tú serás inocencia.